Cuando para lo único que llaman es para contarte su superocupadamegahiperguay vida donde todo es rosa o negro según el día que tengan y para enredarte con peticiones inútiles y absurdas que luego ni agradecen ni quieren una vez que les has hecho el favor.
Cuando tú haces lo posible por seguir ahi y ves que para lo único que te quieren es para rellenar los huecos de sus absurdas vidas...
Cuando te das cuenta de verdad que esos no son amigos?
Yo, ya.
Tenía mis dudas... seguía dando oportunidades y mirando a otro lado muchas veces, echando un pulso entre la razón y el cariño. Quitando importancia a las veces que me han fallado.
Pero ya no juego más, me bajo, no me apetece perder el tiempo con esas personas que no me aportan nada más que quebraderos de cabeza. Ya no hay mus, corto y órdago a grande, a chica, a pares y a juego. Y si es buen compañero me seguirá la jugada, si no... seguirá jugando al solitario, porque ni siquiera es consciente de que somos dos en la partida, o tres... o cuatro...
En la vida, jugamos en equipo. Interactuamos unos con otros, lo que yo haga con mi vida influye en la de la gente que me rodea y al revés, formando una cadena mucho más frágil de lo que creemos. Hay que cuidarla y mimarla para que se haga fuerte y aguante los tirones, pero si la vas limando poco a poco con mentiras, manipulaciones o simplemente el desinterés del día a día se romperá definitivamente y acabarás teniendo justo lo que no quieres.
No hay comentarios:
Publicar un comentario